ENUSC 2025: datos para comprender la victimización y orientar la seguridad ciudadana en Chile
La encuesta ofrece información nacional, regional y comunal sobre delitos, denuncia, acoso, incivilidades, presencia de armas, tráfico de drogas y percepción de inseguridad.
Medir la victimización no consiste en producir una sola tasa. Significa conocer qué ocurre, a quiénes afecta, dónde se concentra, qué hechos se denuncian y qué condiciones del entorno influyen en la forma en que las personas viven y perciben la seguridad.
El Instituto Nacional de Estadísticas de Chile y la Subsecretaría de Prevención del Delito del Ministerio de Seguridad Pública publicaron los resultados de la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana 2025. En su vigésima segunda edición, la ENUSC pone a disposición de instituciones públicas, academia, sociedad civil y ciudadanía una amplia base de evidencia para comprender la seguridad ciudadana desde diferentes dimensiones.
Una encuesta para mirar los territorios y las diferencias
La ENUSC 2025 entrevistó a personas de 55.796 viviendas y genera estimaciones nacionales, regionales y comunales urbanas para 136 comunas. Esta cobertura permite ir más allá de los promedios nacionales y analizar cómo cambian la victimización, la denuncia y la percepción de inseguridad entre territorios y grupos de población.
Junto con los resultados, el INE y la Subsecretaría de Prevención del Delito publicaron los microdatos, la documentación metodológica, la evaluación de calidad del proceso estadístico y materiales para facilitar el acceso y la utilización de la información. La encuesta aplica criterios para determinar la fiabilidad de las estimaciones e identificar cuáles diferencias entre periodos y grupos son estadísticamente significativas.
La victimización no es un solo fenómeno
Los resultados muestran por qué es necesario analizar la información con diferentes niveles de detalle. Durante 2025, el 7,9% de los hogares fue víctima de delitos violentos. Sin embargo, al considerar todos los delitos consultados —entre ellos robos, amenazas, fraudes, estafas, extorsión, ciberdelitos y vandalismo— la victimización alcanzó al 37,7% de los hogares.
La encuesta permite distinguir también dinámicas diferentes: mientras los robos no violentos afectaron al 13,1% de los hogares, los delitos económicos alcanzaron al 11,8%. Más que ofrecer una única lectura sobre la evolución de la seguridad, estos indicadores permiten identificar qué fenómenos requieren análisis y respuestas específicas.
Los datos permiten identificar quiénes enfrentan mayores riesgos
La posibilidad de desagregar la información por sexo, edad y nivel socioeconómico ayuda a visibilizar diferencias que los promedios pueden ocultar.
En 2025, el 10% de las personas entrevistadas reportó alguna situación de acoso. La prevalencia fue de 16,6% entre las mujeres, frente a 3% entre los hombres, y alcanzó 21,6% entre las personas de 15 a 29 años. Estos resultados permiten identificar un perfil de riesgo particularmente concentrado en las mujeres jóvenes y ofrecen evidencia para orientar medidas de prevención, protección y recuperación de espacios públicos y digitales.
Del hecho delictivo a la respuesta institucional
La ENUSC también permite analizar qué sucede después de una victimización. El 37,4% de los hogares victimizados por alguno de los delitos consultados presentó una denuncia, mientras que entre los hogares afectados por delitos violentos la proporción fue de 41,3%.
Las diferencias por delito requieren intervenciones diferenciadas. En la última victimización violenta, la denuncia alcanzó 97,6% en los robos violentos de vehículos, 51,3% en las extorsiones violentas y 47,4% en los robos con violencia o intimidación. Esta información ayuda a identificar dónde existe mayor contacto con las instituciones y dónde pueden persistir barreras para denunciar.
La seguridad también se construye desde lo que ocurre en los barrios
La encuesta amplía el análisis hacia las condiciones que rodean a la victimización. Mide desórdenes, comercio ilegal, sitios abandonados, balaceras, peleas callejeras, vandalismo, presencia de armas de fuego y tráfico de drogas.
En 2025, el 38,5% de las personas declaró percibir de manera frecuente consumo de alcohol o drogas en la vía pública; el 32,9%, lanzamiento de fuegos artificiales, y el 30,2%, sitios eriazos, descuidados o con acumulación de basura. Asimismo, el 8,8% declaró percibir siempre tráfico de drogas en su barrio y el 2,2%, personas con armas de fuego. Estos indicadores permiten conectar las experiencias individuales con condiciones territoriales que pueden orientar intervenciones locales y coordinadas.
¿De dónde se construye la percepción de inseguridad?
La ENUSC no solo pregunta qué perciben las personas, sino también qué fuentes influyen en esa percepción.
La televisión fue la principal fuente de información sobre el aumento de la delincuencia en el país, con 53,4%. Para la percepción sobre la comuna, las redes sociales ocuparon el primer lugar, con 45,6%. En el ámbito del barrio, las experiencias transmitidas por familiares y otras personas fueron la fuente principal, con 50,6%.
Esta diferencia muestra que la percepción de inseguridad se forma de manera distinta según la escala territorial: los medios nacionales influyen en la lectura del país, las redes sociales en la comuna y las relaciones cercanas en el barrio.
Información disponible para producir nuevos análisis
El valor de la ENUSC 2025 no está únicamente en sus principales resultados, sino en la posibilidad de combinar delitos, territorios, características de las personas, denuncia, percepción e información sobre el entorno.
Su cobertura nacional, regional y comunal, junto con la publicación de microdatos y documentación metodológica, permite a las instituciones:
identificar territorios y grupos que requieren intervenciones focalizadas;
analizar las diferencias entre victimización, percepción y denuncia;
estudiar fenómenos emergentes y condiciones del entorno;
dar seguimiento a los resultados a través del tiempo;
desarrollar nuevos análisis a partir de información oficial y verificable.
Una experiencia relevante para la región
El Centro de Excelencia UNODC-INEGI difunde los resultados y productos de la ENUSC 2025 como parte de su trabajo para fortalecer el conocimiento y el uso de las encuestas de victimización en América Latina y el Caribe.
La experiencia de Chile muestra que una encuesta de victimización puede ser, además de un instrumento de medición, una infraestructura pública de información para conectar las experiencias de la ciudadanía con decisiones nacionales, regionales y locales.
Explora y utiliza la ENUSC 2025
Consulta los resultados nacionales, regionales y comunales; revisa la documentación metodológica y la evaluación de calidad; y accede a los microdatos para generar nuevos análisis sobre la victimización y la seguridad ciudadana en Chile.