Ecuador fortalece la respuesta integral frente a la trata de personas con enfoque en prevención, asistencia, protección, investigación y judicialización

Quito, Ecuador| 1 y 2 de julio de 2026

Representantes de instituciones públicas, organismos internacionales, academia y sociedad civil participaron en el I Seminario sobre Trata de Personas: Asistencia, Protección, Investigación y Judicialización, un espacio que permitió analizar los principales desafíos que enfrenta Ecuador frente a este delito y fortalecer las capacidades de los actores responsables de prevenirlo, investigar a las redes criminales y garantizar la protección y reparación integral de las víctimas. Esta iniciativa se desarrolló en el marco del mes contra la trata de personas, impulsada por el Ministerio del Interior, la Defensoría Pública y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). En el marco del encuentro, se realizó además la presentación oficial de la campaña Corazón Azul, iniciativa global de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) que busca sensibilizar a la ciudadanía y promover una acción colectiva frente a la trata de personas.

Durante la apertura del evento, el Viceministro de Seguridad Pública, Jorge Rivadeneira, destacó la necesidad de consolidar una respuesta estatal articulada que integre prevención, identificación temprana, investigación especializada, judicialización efectiva, asistencia, protección y reparación integral de las víctimas. Su intervención reafirmó el compromiso de las instituciones ecuatorianas con una respuesta coordinada frente a un delito que afecta gravemente la dignidad y los derechos de las personas.

A lo largo de las jornadas, las y los participantes coincidieron en que la trata de personas ya no puede analizarse únicamente desde los espacios físicos donde ocurre la explotación. Las nuevas dinámicas del delito involucran redes sociales, plataformas digitales, movimientos migratorios y circuitos financieros cada vez más complejos, lo que exige fortalecer las capacidades institucionales para identificar riesgos, proteger a las víctimas y desarticular estructuras criminales.

En este contexto, la OIM aportó una mirada centrada en la protección de las personas en situación de movilidad humana. Durante el seminario se destacó que promover una migración segura, ordenada y regular contribuye a reducir factores de vulnerabilidad que pueden ser aprovechados por tratantes.

Por parte de UNODC Ecuador, Andrea Villalba, Experta Nacional en Género y Justicia Penal, presentó una reflexión sobre los distintos factores de vulnerabilidad que incrementan el riesgo de trata de personas y la importancia de incorporar enfoques interseccionales que incluye la transversalización de los derechos humanos, el enfoque de género, el principio centrado en las víctimas y personas sobrevivientes que puedan ser abordadas desde un enfoque sensible e informado sobre el trauma en la respuesta interinstitucional.

Por su parte, Adriana Oropeza, del Centro de Excelencia UNODC-INEGI en México, enfatizó la relevancia de contar con información estadística confiable, comparable y oportuna para entender mejor el fenómeno de la trata de personas. Asimismo, destacó el valor de los estándares internacionales impulsados por UNODC para fortalecer los registros administrativos y transformar los datos en evidencia útil para la formulación, implementación y evaluación de políticas públicas.

El seminario dejó como principal resultado el fortalecimiento del diálogo y la cooperación entre actores nacionales e internacionales que trabajan en la prevención y combate de la trata de personas. El intercambio de experiencias y conocimientos técnicos contribuye a consolidar respuestas más integrales, mejorar la coordinación institucional y fortalecer la capacidad del Estado para investigar este delito, proteger a las víctimas y desarrollar políticas públicas basadas en evidencia. En última instancia, estos esfuerzos se traducen en mayores garantías de protección para la población y en instituciones mejor preparadas para enfrentar una de las formas más graves de vulneración de los derechos humanos.